martes, 1 de abril de 2008

LOS EMOS

La búsqueda de identidad en la adolescencia y parte de la juventud son factores importantes para la reubicación de un joven en la sociedad y para el comienzo de la formación de las llamadas tribus urbanas.

Los emos se caracterizan por su complexión delgada, su pelo negro, piercings en los labios, el peinado que cubre los ojos, el uso de calaveras y rayas de colores púrpuras, rojas y amarillas en sus prendas de vestir, así como sus tenis tipo converse, cadenas y pantalones entubados que si están roídos son mejores.

La entrada para que un joven se identifique con los emos es el estilo.  Tal vez no tendrán una filosofía muy sustentada, pero lo que sí tienen es estilo el cual comienza por el tipo de música que escuchan que va desde My Chemical Romance hasta Panda; una vez asumido el gusto musical se decide optar por la moda emo que ya ha sido descrita.

La mayoría de las veces los emos van en grupos; se autocompadecen y compadecen al mundo en el que viven; les duele vivir, no soportan que halla tanta violencia e indiferencia, de ahí su pelo que cubre sus ojos donde se refleja su crítica. Por lo general son pacíficos, pero otros son más reactivos y si se sienten violentados actúan de la misma manera.

Arline es una adolescente emo que desde hace un año comparte esta tristeza con otros jóvenes. Muchos los han llamado "los niños sin amor", tal vez halla algo de razón en eso o tal vez estos "niños" nos estén diciendo algo que no alcanzamos a percibir o que no queremos tomar en cuenta.




EMO ARLINE





Donde mora la Santa Fe

Todavía hace 50 años, Santa Fe era un pueblo chico que mantenía las mismas tradiciones desde su fundación en el siglo XVI por el Padre Vasco de Quiroga. Este asentamiento se encontraba a las faldas de la carretera Real a Toluca antes de que la Ciudad de México presentara indicios de explosión demográfica.

En los años 70's la población rural se muda a las grandes urbes. Los cinturones de miseria aparecieron a la par que se volvían más grandes, y, Santa Fe fue uno de los lugares predilectos para el asentamiento de las nuevas poblaciones emigrantes de Michoacán, Guanajuato y Oaxaca.

Las costumbres del pueblo fueron cambiando; de pronto las calabazas cosechadas en el verano que se encontraban colgadas en las bardas de las casas comenzaron a desaparecer; las calles empezaron a oler mal por falta de drenajes y las casas se amotinaban de manera desordenada en las barrancas.

Los nacidos en Santa Fe desarrollaron cierto recelo contra estos inquilinos que osaban perturbar la tranquilidad y como consecuencia les acuñaron de forma despectiva el término "Chilangos" para distinguirse de estos que llegaban de provincia y se asentaban en sus tierras.

Poco a poco el campo se lleno de asfalto y el pueblo se unió a la Ciudad de México. Lo curioso de Santa Fe es que la mayoría de sus habitantes actuales somos emigrantes: "Chilangos", como los oriundos nos dirían.