jueves, 8 de mayo de 2008

"40-25" exposición fotográfica de Ulises Castellanos

"40-25" es una exposición fotográfica de Ulises Castellanos que indaga en el enigma  del pensamiento femenino; ardua labor visual de mucha confrontación emocional. Un intento desesperado por saber del otro y una estrategia creativa para encontrar respuestas que no solo sacien la necesidad afectiva del fotógrafo, sino que además nos presenta un caleidoscopio de ideales, sueños, realidades y concepciones formadas en la cabecita de cada una de las mujeres retratadas como si ellas fueran una muestra, que resalta que no nada más de nosotras depende el encuentro amoroso. 

Es díficil hablar del tema porque las mujeres no sabemos que es lo que buscamos "realmente", entonces soñamos e idealizamos y confundimos. No es fácil distinguir entre el deseo y la necesidad; y es difícil conjuntar lo real con lo ideal, pero el tiempo nos dice que camino debemos de tomar y tal vez cuando yo cumpla 40 habré aceptado que el amor no es planear una vida juntos, sino que el amor es solo aceptar al otro como es.

Eso es lo que me deja pensando Ulises Castellanos a través de sus fotografías y como dice una vieja canción:

"But where do you go to my lovely 
when you're alone in your bed. 
Tell me the thoughts that surround you,
 I want to look inside your head, yes i do".


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Donde mora la Santa Fe

Todavía hace 50 años, Santa Fe era un pueblo chico que mantenía las mismas tradiciones desde su fundación en el siglo XVI por el Padre Vasco de Quiroga. Este asentamiento se encontraba a las faldas de la carretera Real a Toluca antes de que la Ciudad de México presentara indicios de explosión demográfica.

En los años 70's la población rural se muda a las grandes urbes. Los cinturones de miseria aparecieron a la par que se volvían más grandes, y, Santa Fe fue uno de los lugares predilectos para el asentamiento de las nuevas poblaciones emigrantes de Michoacán, Guanajuato y Oaxaca.

Las costumbres del pueblo fueron cambiando; de pronto las calabazas cosechadas en el verano que se encontraban colgadas en las bardas de las casas comenzaron a desaparecer; las calles empezaron a oler mal por falta de drenajes y las casas se amotinaban de manera desordenada en las barrancas.

Los nacidos en Santa Fe desarrollaron cierto recelo contra estos inquilinos que osaban perturbar la tranquilidad y como consecuencia les acuñaron de forma despectiva el término "Chilangos" para distinguirse de estos que llegaban de provincia y se asentaban en sus tierras.

Poco a poco el campo se lleno de asfalto y el pueblo se unió a la Ciudad de México. Lo curioso de Santa Fe es que la mayoría de sus habitantes actuales somos emigrantes: "Chilangos", como los oriundos nos dirían.